26 oct. 2015

PARTIR


         
 
         En la vida hay oportunidades que, buscadas o no, siempre nos sorprenden. Oportunidades para buscar, oportunidades para tomar distancia de las cosas, de tus gentes de todos los días, de la rutina y ojalá también de los problemas.

       La oportunidad de unos días de reflexión y oración a través de los lugares importantes en el camino de Francisco y Clara de Asís. Una oportunidad de búsqueda, de descansar ...o de cansarse de un modo diferente. Caminamos a Asís en la semana del 28 de marzo al 3 de abril (semana pascual). Si te interesa dínoslo.

Partir
partir, en camino...
partir es, ante todo, salir de uno mismo...
                                                
                                               (D. Hélder Cámara)

16 oct. 2015

DUERMES?...

                
Mira en lo profundo de tu corazón, mira en lo íntimo de ti mismo, y pregúntate: ¿tienes un corazón que desea algo grande o un corazón adormecido por las cosas? ¿Tu corazón ha conservado la inquietud de la búsqueda o lo has dejado sofocar por las cosas, que acaban por atrofiarlo? ¿Te has dado cuenta de esta situación de tu alma? ¿O duermes? ¿Crees que Dios te espera o para ti esta verdad son solamente "palabras"?


(Papa Francisco)

11 oct. 2015

ORAR... Sólo una cosa es necesaria




Jesús, nuestra paz,
tú nos dices a cada uno:

"¿Por qué inquietarte?
Solo una cosa es necesaria:
un corazón a la escucha
para comprender
que Dios te ama
y simpre te perdona"

                (Hno. Roger de Taizé)

CONFIAR EN TI...Y DESCUBRIR TU VOLUNTAD.


3 oct. 2015

PADRE Y HERMANO

Volver cada cuatro de octubre la mirada a Francisco de Asís, no es para mirar un pasado histórico y nostálgico, sino para contemplar la experiencia fundante de Francisco como el icono de nuestro futuro. 

Dos palabras resumen su experiencia: “Padre” y “Hermano”. Francisco descubre que la paternidad de Dios no es una limitación a su libertad, sino un ofrecimiento de alianza, una promesa de vida plena. Y de la paternidad amorosa de Dios brota la “fraternidad” entre todos los seres vivientes. Y fraternidad significa reconocer, en todos, los signos de la dignidad de Dios, descubrir la solidaridad interna que une a todos las personas haciéndolas hermanas.

“Yo te alabo, Padre, señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños”

(Jesús de Nazaret)